
Por: Econ. Corina Quintana Rodríguez
Directora de OLIDE SAC
www.olide.org
El fortalecimiento de las capacidades gerenciales en las pequeñas empresas, es sin duda parte de la agenda interna que nos toca desarrollar, considerando que la firma del TLC y la apertura de mercados no solo nos traen oportunidades de crecimiento sino fundamentalmente retos frente a la feroz competencia que nuestras empresas enfrentarán como consecuencia de la globalización. La conducción de la mayoría de las PYMES es empírica, se requiere que los empresarios que dirigen sus empresas conozcan y manejan técnicas y herramientas gerenciales que mejoren la gestión empresarial y por ende obtengan mejores resultados.
Según Crosby gerencia es "el arte de hacer que las cosas ocurran", sin embargo hoy no basta con hacer que las cosas ocurran, si no que tienen que hacerse bien, con eficacia, eficiencia y de cara al mercado, con resultados concretos, y para que esto ocurra la gerencia implica la coordinación de todos los recursos disponibles en la empresa (humanos, físicos, tecnológicos y financieros) para que a través de procesos de planificación, organización, dirección y control se logren los objetivos establecidos.
Para el Dr. Peter Drucker, gurú de la gerencia del siglo XX y XXI, “La empresa debe ser capaz de perpetuarse en el tiempo y para eso necesita de los gerentes”, por tanto, la gerencia ó administración deben basarse en decisiones empresariales básicas que necesitan cada vez más tiempo para dar fruto.
Como nadie puede pronosticar el futuro, los gerentes de hoy deben desarrollar sus habilidades, destrezas y conocimientos para que en conjunto con sus colaboradores alcancen objetivos determinados para un momento dado, en otros términos el gerente tiene que adquirir hoy los conocimientos y habilidades que le conferirán efectividad mañana.
Por otra parte, el gerente, cualquiera que sea el tamaño de la empresa, necesita desarrollarse como persona aún más de lo que necesita desarrollarse como administrador, centrándose en la acción y en la obtención de resultados. La gerencia es un proceso que debe ser compartido responsablemente con los miembros del equipo y los colaboradores para que de una forma planificada y organizada alcancen los objetivos que se propongan, lográndose diferentes y variadas satisfacciones para todos, aumentado su productividad personal y competitiva, y haciendo que el negocio dé resultados medibles financieramente y puedan ser revertidos, en parte, a la empresa y, finalmente, distribuirse en lo que fuera posible entre el mayor número de integrantes de la empresa (trabajadores) y sus propietarios.
La gerencia como área administrativa de dirección es el responsable del éxito o fracaso de una empresa. En un mundo globalizado y con un mercado hiper competitivo, fundamentalmente quienes dirigen a las micro y pequeñas empresas requieren fortalecer sus capacidades de dirección y gerencia poniendo en práctica estrategias gerenciales que involucren a todos los agentes en la empresa.
El gerente es entonces un individuo capaz de orientar, dirigir, tomar decisiones y lograr objetivos; de él depende su éxito personal, el de la empresa y el del grupo que esta dirigiendo. De allí que resulta necesario que además de una capacitación gerencial, el individuo que actúe como gerente, debe tener un patrón de criterios y una filosofía clara de la administración y una ideología del trabajo, que le permita ganar apoyo efectivo y colaboradores comprometidos con la visión y misión de la empresa cuyo significado y trascendencia merece entrega.
Para poder llevar a la práctica y ejecutar los planes en la empresa, es necesario que el gerente ejerza liderazgo, tome decisiones, motive, comunique y controle para medir cualitativa y cuantitativamente los resultados. Todo esto a conceptos como: eficiencia, efectividad, productividad, excelencia, competitividad, calidad.
De allí que podemos afirmar que la gerencia es un proceso y el gerente es un individuo que realiza acciones inherentes a ese proceso. Diversos autores coinciden en señalar que se necesitan tres tipos de habilidades para desarrollar efectivamente el trabajo gerencial. Estas habilidades entre otras son:
La habilidad técnica: implica la capacidad para usar el conocimiento técnico, los métodos, las técnicas y los medios necesarios para la ejecución de tareas específicas. Envuelve un conocimiento especializado, capacidad analítica, facilidad para el uso de técnicas y herramientas.
La habilidad humana: es la sensibilidad o capacidad del gerente para trabajar de manera efectiva como miembro de un equipo y lograr la cooperación dentro del equipo que dirige.
La habilidad conceptual: consiste en la capacidad para percibir a la organización como un todo, reconocer sus elementos, las interrelaciones entre los mismos, y como los cambios en alguna parte de la empresa afectan o pueden afectar a los demás elementos.
Con el ejercicio de dichas habilidades podemos destacar por lo menos tres grupos de funciones que son esenciales para un efectivo trabajo gerencial:
La creación un equipo de trabajo armónico donde el todo sea más que la suma de sus partes. Una unidad productiva que rinda más que la suma de los recursos incorporados a la misma.
Ser proactivo, es decir, armonizar en todas las decisiones y todos los actos los requerimientos del futuro inmediato y a largo plazo.
Ejecutar seis tareas básicas: fijar objetivos; derivar metas en cada área de objetivos; organizar tareas, actividades y personas; motivar y comunicar, controlar y evaluar; y, desarrollar a la gente y a sí mismo.
En consecuencia, la efectividad de una empresa dependerá directamente de la eficacia y la eficiencia con que el gerente ejecute sus funciones así como también de su habilidad para manejar a las personas que conforman su equipo de trabajo, generalmente con aptitudes, actitudes y necesidades diferentes, y guiarlas por el camino que conduzca hacia la efectividad de la empresa.
Un gerente efectivo es aquel que:
Comparte con sus colaboradores (trabajadores) los objetivos y prioridades de su empresa
Estimula la participación de sus colaboradores en la planificación, toma de decisiones y solución de problemas.
Se preocupa por mejorar continuamente la comunicación.
Busca medios para que los colaboradores se comprometan, de manera voluntaria, con el logro de los objetivos de la organización.
Analiza y evalúa, conjuntamente con sus colaboradores, los logros alcanzados, las causas de los despropósitos y las posibles medidas correctivas.
Enlaza logros con recompensas de una manera justa y objetiva.
Facilita el trabajo de sus trabajadores y, más que ejercer control, les presta el apoyo necesario para que puedan realizar eficientemente sus funciones.
Delega, tanto las funciones como el poder para tomar decisiones, dando suficiente autonomía de acción a sus colaboradores.
Cuando se presentan conflictos, los afronta para resolverlos no para buscar culpables.
Finalmente, el Gerente tiene que ser capaz de coordinar armonizar todas las acciones en la empresa asignando adecuadamente los recursos y las funciones, análogamente tiene que conducir su barco cual un capitán entrenado técnicamente o hacer las veces de un Director de Orquesta para obtener los resultados esperados con la intervención armónica.