La calidad se gestiona
16 Noviembre 2009


Para producir calidad, debemos tener procedimientos estandarizados de toda la gestión interna de la empresa o el negocio.

Pero, no basta con tener los tan mencionados Manuales de Procedimientos, si no hay la costumbre de revisarlos periódicamente.

Y eso tampoco basta si no se están implementando medidas correctivas a los errores que se vayan detectando en la realización de cada etapa del trabajo.

Entregar consistentemente productos y servicios de calidad al mercado, es el resultado de la aplicación cotidiana de sistemas de gestión de la calidad, que están orientados a la mejora constante de todas y cada una de las tareas de la cadena productiva.

Por ejemplo, gestionar la calidad en una fábrica de zapatos implica definir explícitamente que el corte de las materias primas tenga determinadas características, es decir, se define un estándar y el empresario se asegura que cada calzado que sale de la cadena productiva tenga la misma calidad. Con ese cuidado se estará minimizando el riesgo que se produzcan errores y que aparezcan unidades falladas.

La gestión de calidad también se aplica a los servicios. Por ejemplo, para medir la calidad en un call center se puede registrar el número de veces máximo que suena el teléfono antes de que alguien lo conteste.