
Por: Roberto Cano Corrales (*)
Dicen que la personalidad atrae a los clientes. En su trabajo, un aspecto que usted debe considerar permanentemente, es que usted es para el cliente “LA IMAGEN DE SU EMPRESA”.
Sus contactos personales con el cliente son los que crearan la impresión duradera. No importa el tamaño o importancia de su empresa, después de todo, la opinión que tenga el cliente de usted “favorable o desfavorable”, “buena o mala” influirá en la actitud de su cliente, hacia su empresa y sus productos.
Asimismo, nunca olvide que su empresa existe para satisfacer la necesidad y caprichos del cliente y que sin el cliente no abría necesidad de su producto. Por lo tanto el pensamiento que debe mantener en su trabajo tendrá que ser: “Estoy al servicio del cliente” ¿Qué puedo hacer por mi cliente?
En el campo de las ventas, al igual que ocurre en otras actividades, la primera impresión es la que cuenta, y es posible que dentro de las ventas sea “mucho mas importante”, ya que una mala impresión le puede costar dinero a usted y a su empresa.
A continuación recomendaciones importantes, las cuales le proporcionarán un adecuado marco de referencia para el mejor trato con sus clientes:
Forma de vestir. Parece lógico pensar que todas las personas saben como vestirse, pero la realidad en muchas ocasiones, nos demuestra lo contrario. Si a usted le gusta vestir llamativamente o diferente, nadie se lo impide que las use, pero de preferencia no asista así a su trabajo. Las ropas conservadoras jamás han ofendido a nadie. No se arriesgue a ofender a sus clientes con su forma de vestir.
Buenos Modales. Por otra parte, en muchas ocasiones llegará a usted un posible cliente que se muestre agresivo, con malos modales, etc. Por lo que es probable que su primera reacción sea sentir deseos de responderle de la misma manera, pero con ello no lograría nada y tan solo serviría para que el se sienta justificado a seguir tratándolo de igual manera, con lo que la situación empeoraría notablemente.
No olvide que” la agresión genera agresión”, el mantener la calma le ayudará a disminuir su agresividad y entonces controlará la situación y tendrá muchas probabilidades de conquistarlo y contar con un nuevo cliente y amigo. Por lo tanto las reglas que le recomiendo en el cuidado de sus modales serian: Salude siempre con cortesía, no mastique chicle ni caramelos cuando hable con el cliente, nunca pase por alto a nadie, trate bien al posible cliente y a las personas que lo acompañen, muéstrese siempre amistoso, manténgase tranquilo, el nerviosismo le puede provocar malas posturas corporales o movimientos repetitivos y responda a todas las preguntas con respuestas directas.
Considere que NO EXISTEN MALAS PREGUNTAS, muéstrese siempre paciente, DE LAS GRACIAS al cliente, una sonrisa agradable es una de las virtudes más importantes que puede tener una persona que se dedique a las ventas. Su sonrisa debe ser sincera y amistosa, “una sonrisa no cuesta nada, pero ayuda a lograr mucho”.
(*) Consultor, Asesor y Capacitador Empresarial Afiliado a ILADE