
Nuestra mentalidad empresarial debe hacernos aceptar con mucha naturalidad, que tenemos que trabajar todo el tiempo enfocados hacia el mercado.
Esto significa, que desde el momento en que pensamos en iniciar un negocio o empresa, y durante su conducción, habremos de poner al mercado por delante.
Es decir, convencernos que si nosotros de veras trabajamos para atender a los consumidores y a nuestros clientes, estaremos garantizando nuestra supervivencia y desarrollo como negocio o empresa.