
-Ahorre. Dedique 10% de su ingreso mensual exclusivamente para el ahorro. Evite pequeños gastos no previstos.
-Póngale nombre a su meta. “Ahorro para la educación de mis hijos”, “Ahorro para viaje de vacaciones”, y así cuando esté por desistir recordará la razón por la que empezó a ahorrar.
-Invierta. Ahora que ya tiene los recursos, es hora de hacerlos crecer. Busque un plan de ahorro/inversión que se adapte a su capacidad de ahorro mensual, a un plazo que usted mismo elija y con un nivel de riesgo que esté dispuesto a tomar.
Alcanzar sus metas no es tan complicado si lleva un régimen disciplinado y bien planeado.