
Como empresario tienes la obligación de establecer anticipadamente tu Flujo de Caja; es decir, tienes que establecer tus niveles de ingresos y de egresos.
Cuando estableces tus ingresos, estás señalando las cantidades de dinero que necesitas que efectivamente entren a tu caja. Y al establecer los montos de tus egresos, estás considerando las salidas de dinero que cubrirán los costos y gastos impostergables que debes hacer.
El sentido de la buena administración financiera, significa que luego de tener tus cifras de ingresos y de egresos, debes esforzarte para que los ingresos se logren y mejor si los puedes superar; asimismo, debes tener sumo cuidado para que las cifras de los egresos no sean sobrepasados y mejor, por supuesto, si pudieras conseguir que resulten menores de lo programado.
En todo lo referente a este tema del manejo financiero como de la conducción del negocio en su totalidad, el aspecto del orden resulta fundamental.
El éxito de la administración financiera está pues, en conseguir que los ingresos sean mayores y los egresos inferiores a lo presupuestado. Así es como se generan las ganancias.
Por el lado de los ingresos
Recordemos que los ingresos tienen que ver también con las cobranzas. O sea que, muchas veces tenemos dinero entre nuestros clientes deudores, por ejemplo mil soles, y estamos buscando que prestarnos 500 soles, cuando lo más sensato es cobra lo que nos deben.
Volviendo al tema de las ventas como la manera sana de generar ingresos, debemos señalar la conveniencia de vender al contado y mucho mejor si podemos conseguir que el cliente nos pague por adelantado.
Dirás que no es fácil lograr que esto ocurra, pero déjame poner un par de ejemplos: Uno, cuando contratas a un gasfitero, te pide el 50% para los materiales y tú se los das ¿o no?. Dos, hay tiendas que ponen un cartel que dice “separe su producto con lo que tenga en el bolsillo”, se entiende que tienes que terminar de pagarlo para recoger el producto.
Si nuestros clientes son empresas prestigiosas, podemos entregarles el producto para que nuestra factura nos la paguen a 30 ó 60 días, en la modalidad que llamamos “factura comercial”. Es interesante, porque hay mecanismos financieros que permiten “hacer líquidas” esas facturas aceptadas.
Tampoco debemos desestimar la venta al crédito, siempre que el cliente nos ofrezca las garantías del caso. Acá lo recomendable sería que le pidamos que nos firme letras, si los plazos así lo sugieren, para poder negociarlas.
Aprovecho para recomendarle que no venda al crédito si no tiene el capital para manejar esta facilidad. Si lo puede hacer, adelante.
Por el lado de los egresos
Como sabemos, los egresos se producen porque tenemos que hacer compras y pagar por ellas. Es importante el cuidado que debemos tener al realizar las compras, para no sobre estoquearnos y para conseguir mejores condiciones.
Si no estamos en posibilidades de comprar al contado, que bueno sería el poder levantar el teléfono y a nuestro solo pedido verbal los proveedores nos dejaran la mercadería para pagarles al crédito. Claro que esto puede ocurrir, siempre que seamos clientes serios y responsables, con buena imagen crediticia ante los ojos de nuestros proveedores.