
Por: Tito Hurtado Cárdenas
Todos sabemos que los problemas de carácter económico social, político etc etc en nuestro país es eminentemente de carácter humano; es por eso, que, si queremos reestructurar la economía nacional, primero tenemos que reestructurar la mentalidad del peruano y para esto es necesario y urgente instaurar una CULTURA DEL AHORRO en base a la austeridad y excedentes valiéndonos para ello de la Educación, como un instrumento estratégico capas de preparar al futuro ciudadano desde el inicio de su etapa escolar como creador y actor de su propio destino.
Es deber ineludible de quienes dirigen y orientan el bienestar de la nación, reestablecer el programa Curricular en materia de ahorro ya establecido en el año de 1938 y que por motivos inquisitorias se han venido ocultando sistemáticamente. No debemos olvidar u ignorar incluso que el calendario cívico escolar marca una fecha especial alusiva al día del ahorro (1º de Diciembre).
Nosotros los latinoamericanos solamente estamos educados para despilfarrar, orientados para destruir, estimulados para depredar, dirigidos para exterminar, instruidos para consumir y consumir y catequizados para arrodillarnos y mendigar.
En verdad es algo que debe avergonzarnos que en pleno siglo XXI aún, nuestro sistema educativo es elitista, que la ciencia en materia de economía solamente se enseña en las universidades o institutos de rango especial sin conceder en lo mínimo a la gran mayoría de la población sabiendo que en este mundo real todo se mueve en base al dinero.
Ojala que este pequeño llamado sensibilice a nuestras autoridades que tanto hablan de austeridad y ahorro.