
Cuando termina una presentación, lo que normalmente recuerda la gente son las ayudas visuales. Para hacer que su ayuda visual sea más convincente, manténgala simple.
Use gráficos, iconos y símbolos para reforzar conceptos. Use palabras claves, no frases completas, y viñetas, no números, para puntos no secuenciales.
Además, apéguese a un solo concepto y no más de seis líneas de texto por página o diapositiva; así como solo entre tres y seis ideas en cada rotafolio o pizarra. Recuerde que no todas las ayudas visuales mejoran una presentación.
Entonces, aléjese de estas trampas que muy seguramente frustrarán a su audiencia o la pondrán a dormir:
— Tener demasiadas diapositivas.
— Usar ayudas visuales complejas y confusas, como flujogramas con muchas casillas, flechas, circuitos de retroalimentación y texto.
— Atestar la ayuda visual de punta a punta con texto denso o demasiadas imágenes.
— Simplemente leer en voz alta el texto de la ayuda visual.