RETOME EL RUMBO DE SUS FINANZAS
05 Junio 2015


Cuanto tenga problemas en el manejo de sus finanzas, revise la siguiente relación para retomar el control adecuado:

1. Encontrar la motivación. No podemos cambiar un hábito sólo por obligación o imposición, debemos convencernos a nosotros mismos de que eso que estamos haciendo nos acercará más a nuestros valores y hacia un objetivo que sea verdaderamente importante. En este sentido, veamos qué es lo que ha cambiado. ¿Cómo nos ayudaba el hecho de llevar un control de nuestros gastos o de nuestras inversiones? ¿Por qué queremos volver atrás? Nosotros mismos tenemos la respuesta que necesitamos para encontrar esa motivación.

2. Empezar hoy. Muchas veces nos engañamos a nosotros mismos diciendo: “Empezaré el próximo mes”. Cuando nos damos cuenta ya estamos a día 10, por lo que nos justificamos: “Este mes no pude, pero el próximo sí lo hago”. Si tomamos una decisión, cualquiera que ésta sea como cuidar nuestra alimentación, empezar a hacer ejercicio o tomar más agua, empecemos hoy. No mañana, no a partir de la siguiente semana. Hoy.

3. Ponerlo por escrito. Es importante escribir lo que queremos hacer, y si podemos, ponerlo en nuestro calendario como una cita, o en nuestra lista de pendientes para el día.

4. Revisar nuestra lista al empezar y terminar el día. Revisar nuestros pendientes al empezar el día nos ayuda a enfocarnos en lo que tenemos que hacer. Al terminar el día, podemos darnos cuenta si lo hicimos o no e incluso corregirlo. Por ejemplo: si no hicimos ejercicio en la mañana podemos hacerlo al terminar el día. O bien, si nos excedimos en nuestra alimentación, podemos por lo menos cuidar lo que vamos a cenar. Si omitimos registrar alguno de los gastos del día, podemos corregirlo en ese momento.

5. Dar seguimiento. Dicen los expertos que para cambiar un hábito se requiere hacer una misma actividad por 21 días consecutivos. Nuestro reto es hacerlo, no importa cuánto nos tardemos. Por ello es importante dar un seguimiento y registrar en nuestro calendario (o incluso hay aplicaciones para ello) una palomita cada día que logramos nuestra meta. Una vez que tengamos 21 palomitas consecutivas, podremos pensar que ya estamos, como se dice popularmente, “del otro lado”.

6. Tolerar la frustración. Es muy fácil equivocarnos o darnos cuenta de que en un momento dado no hicimos lo que teníamos que hacer. No le demos demasiada importancia al asunto porque esto a veces nos hace tirar todo por la ventana. Sigamos mañana que será otro día. Pero hay que hacerlo.