
Cuando uno se casa se une a otra persona hasta convertirse en uno solo, lo que incluye los activos financieros, que pasan a ser parte de una sola entidad familiar. Para mantener la armonía, tome en cuenta estas recomendaciones de U.S. News.
Converse sobre sus deudas
Antes de planear un futuro con su pareja, es recomendable que quede claro su pasado financiero. ¿Cuánto debe y a quién le debe? Esconder deudas a su cónyuge puede fijar un patrón de desconfianza en la relación.
¿Quién pagará las cuentas?
Es buena idea que uno de los dos esté a cargo de asegurarse que se han pagado las cuentas. Esto evitará que se pase alguna. No obstante, ambos deberían tomar decisiones financieras, ya que alguien podría sentirse aislado.
Utilice herramientas para llevar sus finanzas
Es recomendable que avise en su banco sobre su cambio de estado, ya que podría aprovechar servicios especiales. En cualquier caso, es recomendable que los esposos estén de acuerdo en cómo van a hacer seguimiento a sus finanzas, ya sea con una ‘app’ u otro servicio, como Mint.
Olvídese de “es mi dinero”
Algunos abogados especializados en divorcios recomiendan llevar cuentas en el banco separadas; sin embargo, unir las cuentas supone un compromiso real. Idealmente todo los activos serán vistos como ‘nuestros’ en vez de ‘míos’”, aunque lo más importante es estar de acuerdo en la decisión.
Haga un presupuesto
Como todas las decisiones financieras, esto debe trabajarse en equipo. De esta forma, los dos saben cuáles son sus ingresos, egresos y qué necesitan pagar y cuánto. Además de las cuentas, deben considerar sus ahorros para emergencias, para su jubilación y el pago de deudas.
También, se recomienda establecer un monto límite para compras que no necesiten la autorización de los dos, para evitar discusiones o frustraciones a la hora de complacer algún gusto. (Fuente: Gestión)