
Las investigaciones han demostrado que la agilidad para aprender (la habilidad para crecer y usar estrategias nuevas) es un buen indicador para saber si alguien puede tener un alto desempeño.
Los empleados de ágil aprendizaje pueden desechar habilidades e ideas que ya no sean relevantes y aprender habilidades e ideas nuevas que sí lo sean. Para cultivar en usted mismo la agilidad de aprendizaje, pruebe:
-Innovar. Busque soluciones nuevas. Pregúntese repetidamente “¿qué más?” y “¿de qué otras maneras podría abordar esto?”
-Actuar. Cuando enfrente situaciones complejas, busque similitudes con sus proyectos pasados. Practique técnicas de relajación, y escuche en lugar de simplemente reaccionar.
-Reflexionar. Busque aportaciones de los demás. Pregunte a sus colegas qué cosa podría haber hecho mejor.
-Correr riesgos. Busque “proyectos que lleven al límite” en los que el éxito no esté garantizado.
-Evitar defenderse. Reconozca sus fallas y asimile las lecciones aprendidas.