POR QUÉ TRABAJAR POR PROYECTOS
07 Diciembre 2015


Una buena planificación de tareas, orden y estar orientado a resultados son tres pilares básicos para tener éxito trabajando por proyectos. Una fórmula cada vez más popular que, sin embargo, tiene, como todo, sus luces y sus sombras.

 

La figura del freelance se ha popularizado en los últimos años debido a que han sido muchos los profesionales obligados a salir al mercado a vender su excelencia. “Pones a prueba tu valor”, asegura Pilar Rojo, directora del RH Center de IE Business School, y trabajas para varias realidades “de las que siempre se aprenden nuevas formas de hacer o de posicionarse, se conocen personas distintas y culturas organizativas diferentes”, recuerda Begoña Puente, del departamento de Dirección de Personas y Organización de Esade.

Pero también requiere disciplina y orden.

 

He aquí las ventajas y los inconvenientes de trabajar por proyectos:

 

Los ‘pros’

 

En términos profesionales, “el freelance es el líder del proyecto, ve cómo contribuyen sus esfuerzos a los resultados. Para un experto en un área, poder desarrollar su actividad y poner en práctica sus conocimientos al servicio de un objetivo, también constituye un gran elemento motivador”, asegura Begoña Puente. Además, hoy la transformación digital que están experimentando las empresas está afectando también al empleo y “las nuevas profesiones las desempeñarán personas con talentos únicos, que serán capaces de ofrecerse a las compañías. Ya se está viendo en algunos campos como la open innovation o la ciberseguridad”, afirma Iñaki Ortega, director de Deusto Business School Madrid. Un futuro próximo al que llegarían con ventaja aquellos que ya estén trabajando como freelance.

 

La flexibilidad es otro punto a favor. Pilar Rojo recuerda que hay personas que no quieren comprometerse con horarios herméticos, y prefieren esta cierta libertad que proporciona el trabajo por proyectos.

 

La cara ‘b’

 

Toda moneda tiene su cara y su cruz. Ser freelance supone disponer de una buena cartera de clientes, “suficiente para poder percibir compensación por sus servicios como lo haría cualquier contratado por cuenta ajena”, explica Pilar Rojo.

 

Además, ocurre que, en ocasiones y en algunas épocas del año, los proyectos se acumulan. Una situación que dificulta gestionar momentos de ocio.

“Trabajar por proyectos implica no tener un horario fijo y concreto y, a la vez, responder a....