
Es fácil suponer que todo mundo sabe cómo trabajar en un equipo, pero la mayoría de la gente tiene estilos y preferencias individuales.
¿Qué pasa si una persona piensa que el horario de inicio de las 9:00 significa 9:03 y si alguien más cree que significa 8:55? Para evitar estas frustraciones comunes, cree reglas de conducta para la colaboración de su equipo.
Las reglas ayudan a aclarar cómo se tomarán decisiones colectivamente, cómo se mantendrá informado a todos y cómo manejará las reuniones.
Para empezar, encuentre o cree un marco repetitivo con reglas básicas de respeto, confianza, reuniones, toma de decisiones y más. Discuta las reglas con su equipo y póngase de acuerdo en cuáles seguirán.
Revise las reglas periódicamente para que sigan siendo relevantes y aplaste los comportamientos no deseables que hayan surgido.
Además, audite culturalmente a su equipo haciendo preguntas sobre las reglas no escritas que un nuevo integrante tendría que saber.
Después, cree un conjunto combinado de reglas que todos tengan que seguir.
(Fuente: Gestión)