
La clave para que su empresa familiar sea un éxito se encuentra dentro de su esquema de trabajo. Con el fin de que su negocio tenga una institucionalización sana, no olvide:
-Si va a tener una empresa familiar, los integrantes deben abrirse a la capacidad de trabajar juntos: tengan una buena relación, comunicación y que todos estén interesados.
-Tenga claros los roles de cada quien y las actividades que realizarán.
Mientras más pueda formalizar cómo se gobierna su negocio, será mejor. Defina cómo se tomarán las decisiones y quiénes están habilitados para tomarlas.
-Organice juntas semanales: las empresas chicas no las organizan, ya que consideran que al estar todo el tiempo juntos todos están enterados de todo, pero no necesariamente es así; hagan un espacio de tiempo en donde se planteen todos los temas.
-Es importante que todos los familiares que participan en el negocio estén involucrados en la toma de decisión, porque es común que se tome una decisión sólo entre algunos integrantes excluyendo a otros; esta acción comienza a generar conflictos: evítela.
-Compartan el poder de acuerdo con la estructura de la empresa. Esto no quiere decir igualdad: en las empresas existen jerarquías. La meta es manejar el poder más eficientemente y con mayor comunicación entre generaciones, entre esposos, entre hermanos o entre primos.
-Denle importancia a las tradiciones en la empresa familiar. Esto le va a permitir a la familia empresaria decir: “Esto es lo que nos hace especiales”.
-Muestren preocupación genuina entre la familia. Trabajen en las relaciones interpersonales para que esta reserva de lazos familiares profundos aflore en los momentos de mayor crisis.
-Fomenten la cooperación y el apoyo. Ésta es una gran característica de la familia mexicana. En épocas de crisis, la familia está dispuesta a hacer sacrificios por el bien de la empresa familiar, desde trabajos adicionales, baja o no remuneración, diferentes tipos de trabajos, hasta apoyos financieros. La familia ha funcionado como motor de crecimiento de las empresas pequeñas y medianas.
-Privacidad de cada miembro de la familia empresaria. Es el derecho de cada uno de los que trabajan en la empresa: tener su propio espacio y llevar a cabo su trabajo de la mejor manera, sin que se le exhiba constantemente, ya que es responsable de su área o unidad y rinde cuentas sobre sus resultados.
Diario El Economista de México
Red Iberoamericana de Prensa Económica (RIPE)
(Fuente: Gestión)