
Por: Carolina Mujica
Las formas de comportamiento en el mundo empresarial han ido cambiando con el paso del tiempo. Las normas que imperaban hace veinte años, ya no nos sirven. El tono formal y rígido no cuadra con el estilo de vida actual más liberado y espontáneo.
Pero hay algo que no ha cambiado, y es el hecho de que nuestras acciones y comportamientos siempre serán observados y tomados en cuenta por nuestros clientes, proveedores, compañeros de trabajo y empleados.
Todo lo que hagamos dentro y fuera de nuestro centro de trabajo contribuirá a formar una imagen de nosotros. Cualquier negociación o trato que hagamos debe hablar de nosotros como personas equilibradas, seguras, capaces y sobretodo educadas. Si bien es cierto que es importante que usted conozca todo lo referente a su trabajo o negocio, resulta aún más importante que sea un experto en saber tratar a las personas, sea éste un cliente o un subalterno. Nada le dará más confianza en sí mismo que saber qué normas de etiqueta se aplican a cada situación y nada le ayudará tanto a fabricarse una buena imagen de usted como poseer tacto, amabilidad y consideración en su trato a los demás.
No dude que los buenos modales le allanarán el camino hacia el éxito. El buen trato lo puede conducir a cerrar un negocio exitosamente frente a un competidor con un producto o servicio tan bueno como el de usted pero con menor aplomo en las relaciones sociales.
Las buenas maneras pueden suavizar las tensiones que provocan las negociaciones, facilitan su relación con sus clientes, proveedores y competidores. Asimismo, contribuirán en gran medida a hacer de usted un lider. Un líder es siempre positivo y está en continuo aprendizaje, es quien guia y lidera dejando que las personas manifiesten lo mejor de sí.
Recuerde:….” Los buenos modales empiezan por casa “…allane el camino de sus hijos hacia sus logros, introdúzcalos al aprendizaje de las buenas maneras, de lo importante y beneficioso que es saber interactuar con nuestros semejantes en forma armoniosa, cálida y educada.
Hay quienes aprenden los buenos modales desde niños y también hay quienes los aprenden e incorporan en su vida de adultos. Nunca es tarde para ser una mejor persona y piense en lo beneficioso que sería para usted aprender etiqueta.