TRES CARACTERÍSTICAS QUE TODO PROFESIONAL DEBERÍA TENER
25 Octubre 2016


Una persona empleable no será necesariamente quien tiene un trabajo, sino quien por sus habilidades será un buen empleado.

Hace unos días, el ministro de Trabajo y Promoción del Empleo, Alfonso Grados, hablaba de la necesidad de mejorar la empleabilidad y productividad de la fuerza laboral. Pero, ¿cómo es posible ser más empleable?

Existe una creciente concientización de las universidades, a través de diversos frentes, por orientar a esta joven fuerza laboral hacia el dominio e interiorización de los factores que permitan al egresado ser y mantenerse empleable a lo largo de su carrera profesional.

“Cada vez más jóvenes tienen acceso a una educación superior y sin embargo el Perú sigue siendo el segundo país del mundo con mayor escasez de talento. Reducir la brecha, entre lo que necesitan los empresarios y la preparación de la Población Económicamente Activa (PEA), es lo que tenemos que cambiar”, señala Antonio Rodríguez-Campra, director de Empleabilidad y Relaciones Empresariales de la Universidad Privada del Norte (UPN).

Por eso, el especialista de la UPN enumeró tres claves para convertirse en un profesional empleable:

1.    Saber comunicarse y adaptarse
Las empresas buscan jóvenes especializados, que resuelvan problemas con alto nivel de comunicación y capacidad de adaptarse rápidamente a equipos de trabajo.

2.    Preparación técnica
Un egresado es altamente empleable cuando tiene una excelente preparación técnica y habilidades profesionales que le permiten adaptarse rápidamente a un entorno de cambios y alta competitividad.

3.    Realizar prácticas profesionales
Compatibilizar los estudios con trabajos o prácticas es una excelente opción para adquirir destrezas necesarias para liderar su carrera.

Estos tres factores, unidos a otras habilidades profesionales como la capacidad creativa, compromiso, responsabilidad social y dominio de un segundo idioma, son los factores decisivos para obtener un buen empleo en el Perú.

Además, “las universidades debemos valorar si los contenidos y metodologías responden, no a las necesidades del mercado laboral hoy, sino a las que se necesitarán en cinco años”, señaló Rodríguez-Campra.  

(Fuente: El Comercio)