
La comprensión de que su unidad productiva o actividad comercial o de servicios, es una realidad dinámica y compleja en sí misma y que además forma parte, de un contexto mayor que le puede favorecer o perjudicar, es importante para quien dirige una micro o pequeña empresa.
El escenario de competitividad y libre mercado obliga a que muchas personas vean como una probabilidad de supervivencia, el “meterse” de “empresario” y generalmente en lo que sea y como sea.
Frecuentemente, la única “guía” con que cuentan es la “recomendación” de algún amigo o familiar, quien basado en su propia experiencia le sugiere tal o cual “negocio”. Falta pues, una adecuada orientación, tanto para quienes recién quieren iniciarse en una aventura empresarial, como para los que teniendo ya una empresa, requieren de pautas fundamentales para manejar técnicamente su “negocio”. Los empresarios de la micro y pequeña empresa, MyPE, tienen que tener un enfoque integral, para manejarse con legalidad, orden, calidad y rentabilidad.
En ese sentido, debe reconocerse que existen varios aspectos a ser conocidos, comprendidos y aplicados al gestionar cualquier unidad empresarial de micro o pequeña escala:
1.-Actitud emprendedora, Es importante aceptar que hacerse empresario de una MyPE es “meterse” a un compromiso difícil, porque debe actuar como inversionista, trabajador y empresario, ya que está generando su propio puesto de trabajo, y comprender que para “salir adelante” debe esforzarse bastante y capacitarse permanentemente. No se trata, pues, de una apuesta que puede hacerle “rico” de la noche a la mañana.
2.-Diferenciar legalización de formalización. Legalización se refiere a cumplir con las autorizaciones legales que norman el funcionamiento de la MyPE, tener en regla el “papeleo”; pero la formalización tiene que ver con un desempeño acorde con los conceptos y técnicas de buena gestión, que garanticen el éxito empresarial. En este ámbito, habría que destacar la conveniencia de trabajar con apego a los principios éticos, ya que la MyPE no debe ser la “fábrica” de productos “bamba”.
3.-Lógica financiera sana. Cuidar su imagen crediticia, para ser sujeto de crédito. Ideas como no sobre endeudarse, no descuidar las cobranzas, no sobre estoquearse en materias primas y otros, son de mucha utilidad.
4.-Orientación hacia el consumidor. Combinar los componentes mercadológicos y promocionales buscando la satisfacción de las necesidades y expectativas de los clientes, es lo que da competitividad sostenida a la empresa.
5.-Cumplir las obligaciones contables y tributarias. Contar con asesoría profesional especializada evitará meterse en problemas.
6.-Tener las “antenas paradas”. Seguir la evolución del entorno empresarial, como tecnología, legislación, política, economía, etc. Al interior de su empresa aplicar un comportamiento sistémico de su organización, donde la coordinación y la capacitación resultan determinantes.
7.-Conocer conceptos “esotéricos”. Productividad, calidad total, reingeniería, mejora continua, “benchmarking”, informática, competitividad, asociatividad, coaching, etc., deben ser conocidos y comprendidos por los empresarios de las MyPE, para su aplicación pertinente.
Por: Por: Eduardo Lastra D. Consultor corporativo
Presidente del Instituto Latinoamericano de Desarrollo
Empresarial, ILADE Celular: 996178473
elastra@mundomype.com