Tendencias del Desarrollo Local: Generadores de Empleo, Renta y Riqueza
15 Noviembre 2009


Por: Frank Huerta (*)

Haciendo un análisis retrospectivo de los modelos de desarrollo en el mundo, la teoría y la práctica del desarrollo - de los territorios, de las comunidades - no se han mantenido inalterables a lo largo del tiempo.

Todo lo contrario, a lo largo de las pasadas décadas han sido objeto de notables mutaciones en coherencia con los notables cambios que se han ido produciendo en la esfera socioeconómica y más aun con los efectos de la globalización.

Tras la crisis y sus secuelas, de los modelos de desarrollo imperantes en el mundo (antes de la caída del Muro de Berlin 1990), se extiende una nueva manera de hacer y entender el desarrollo con base en opciones favorables a la descentralización y a la potenciación del papel socioeconómico de los entes territoriales de entidad menor, sobre todo locales, provinciales y regionales.

Es en este sentido que el modelo de Desarrollo Local apuesta intensamente por la micro, pequeña y mediana empresa MYPES, que pasa a ser contemplada como pilar del desarrollo, de la generación de puestos de trabajo y de la innovación tecnológica. Además, apoya la economía social, introduciendo en ésta nuevos elementos de viabilidad, rentabilidad, racionalidad y gestión empresarial.

Por ende ante el nuevo escenario que el País viene atravesando (la descentralización como parte de la reforma del Estado), requerimos urgente que el tema de la eficacia y eficiencia en la administración de la cosa pública, ya no sea una preocupación aun latente en el país, donde cerca del 60% de administraciones locales de los distritos a nivel nacional no implementan la gestión por resultados y donde la calidad de los servicios públicos son deficientes y obsoletos, como por ejemplo para la entrega de una partida de nacimiento la demora es de 2 a 3 días, siendo muy austeros en el tiempo, y los trámites para licencia y formalización de las PYMES es aún engorroso y desalentador para quienes quieren dar ese paso de evidenciar formalmente las iniciativas de una cultura emprendedora pero no aun como parte del grueso de las instituciones que propugnan un desarrollo viable y sostenible en cada realidad local, como generadoras de empleo, renta y riqueza.

(*) Especialista en Desarrollo Local, OIT- Fundación Ceddet