
Desde Chile
Por: Andrés Mancini E.
Leyenda: Mario Ossandón Cañas, gerente general de Sercotec-Chile
Una mirada bastante crítica al mundo de la microempresa y los microcréditos palteó Mario Ossandón Cañas, gerente general de Sercotec, durante una conferencia dictada en la Universidad Central.
Junto con rescatar los principales avances que ha tenido el sector de las microfinanzas en Chile como un “sistema” de protección social, el representante de este organismo reiteró la necesidad de que aumenten las oportunidades de competitividad, para un sector que aporta una gran masa de trabajadores al país, pero que aún no ha sido capaz de subirse al carro de la innovación y el desarrollo.
Según Osandón “es delicado que la pyme esté dando en este momento el 75% a 81% del empleo privado de Chile y que a su vez se trate de un sector que ha sido descuidado por la bancarización de las empresas más grandes, que tienen acceso a créditos con mejores tasas de interés”.
Pero este no es el único punto que le preocupa al profesional, ya que el tema de la salud también es delicado. “Los trabajadores y emprendedores de la micro y pequeña empresa están básicamente adscritos a los sistemas públicos de salud y sus contribuciones personales no alcanzan a cubrir sus propios costos de prestación y deben ser subsidiados con impuestos públicos”, recalca el representante de Sercotec.
Pese a su participación en el mercado, para Ossandón las mypes tienen una serie de límites que imposibilitan un mayor crecimiento. “Existe una escasa y declinante participación en el mercado nacional e internacional, poca participación en el conjunto del sistema financiero, escasa innovación en procesos y productos, hay poca profesionalización de los emprendedores y existe una carencia de cultura de trabajo asociativo para alcanzar escalas que permitan competir en el mercado”.
Según el gerente general de Sercotec, para mejorar estos aspectos la política microfinanciera debe comenzar a barajar algunas claves con las cuales debe confeccionar caminos a seguir.
“Es importante que haya más acceso a servicios financieros y no sólo a créditos o financiamiento. Se debe desarrollar la capacidad de gestión dando acceso a los servicios financieros relevantes para la vida, manejando los sueños y miedos de los microempresarios. También se debiera mejorar la eficiencia, articulando las formas de acceso y colaborando con el desarrollo de redes entre públicos y privados para mejorar así la competitividad”, conluyó.