
La directiva de un mercado de abastos perteneciente a una Cooperativa de Servicios Especiales, invitó a un profesional de ILADE para que les diera una charla titulada: “¿Cómo competir con los Supermercados?”.
Los asistentes no llegaban a las 30 personas, que constituían el 15,7% de los propietarios o inquilinos de los 190 puestos que tiene el mercado de abastos.
Luego de las presentaciones protocolares del caso, el expositor inició su intervención, invitando a los asistentes a recordar ¿cuál es la conducta del personal y de la empresa en su conjunto en el caso de los supermercados?.
Así, preguntó: ¿el aspecto físico del local del supermercado se ve sucio y descuidado?, todos respondieron con un rotundo y sonoro ¡NOOOO!. ¿Cada una de las secciones del supermercado abre a la hora que le parece a cada empleado?, la respuesta otro ¡NOOOO! ¿Cada empleado o trabajador va vestido de la manera que a él le parece mejor?, se escuchó otro ¡NOOOO! ¿Se ve que los empleados que atienden están molestos y desaliñados?, nuevamente la respuesta fue un fuerte y hasta entusiasta ¡NOOO! ¿Los artículos expuestos para la venta están desordenados y los pasadizos llenos de bultos?, el corro volvió con el mismo ¡NOOOO! Categórico.
Entonces, el conferencista hizo una pregunta más al auditorio: ¿qué les falta a ustedes para que este su mercado sea atendido como ese supermercado del que hemos venido hablando?
Pidió la palabra una señora que había sido integrante de la junta directiva en años anteriores y dijo: “lo que pasa es que no somos verdaderamente unidos, muchos propietarios de puestos lo han alquilado y se conforman con recibir su dinero producto del alquiler, mientras que el inquilino no se siente comprometido con el mercado porque no es propietario; además no hay unión entre los dirigentes”
Un caballero, sostuvo que como las ventas están bajando producto de la competencia de “los grandes” y de los ambulantes que se posesionan de las calles, los dueños de los puestos se están desanimando y no se dedican como debe ser”.
Otra señora, ya mayor y fundadora de la Cooperativa, recordó que con esfuerzo y organización se había logrado ese gran terreno, donde se llegó a construir el mercado cooperativo y que el problema es que se viene olvidando la importancia de la real cooperación y el trabajo ordenado.
Realmente, cada día uno se convence más que junto a cada problema está su respectiva solución. Lo que se necesita es decisión y perseverancia para aplicar cualquier técnica.
(ELD)