
Dios nos ha puesto en la vida desnuditos, para que al final de cuentas nos valgamos por nosotros mismos. Esa llamada soledad, a veces nos molesta y hasta nos quejamos de eso. Pero hay que entender lo que es la vida y sobretodo en los pequeños negocios, cuántas veces el negocio comienza solo con cada uno de nosotros, con nuestra propia idea y de veras solitos; hasta la familia está en contra de nuestra idea, ni nuestra pareja ni los hijos ni los hermanos ni los vecinos creen en lo que tú crees y no te ayudan; en muchos casos sientes como si todos los demás trabajaran en contra de tus propósitos. Pude que sean solamente ideas que tenemos o puede ser realidad, no interesa.
De lo que sí debes estar seguro o segura, es que tienes que creer que puedes salir adelante y que tu esfuerzo y tu lucha te llevarán a lograr algo, mucho o poco; pero será producto de tu esfuerzo, de tu compromiso personal. Después se irán sumando otros, porque en la vida hay líderes que inician cosas; hay seguidores y hay opositores (“ladran Sancho señal que avanzamos”).
Las dudas asaltarán al empresario todos los días, ¿lo hago, no hago?, ¿Entro o no entro?. Ya adentro ¿me salgo o me mantengo?.
Cuando a pesar de todos los esfuerzos y hasta sacrificios que hacemos sentimos que no avanzamos, que no progresamos, y tal vez nos dan ganar de pensar “que nos han hecho brujería”, “que somos salados”, “que Dios nos ha castigado”, “que los amigos y familiares nos han abandonado”.
Entonces, justamente en esos momentos de angustia, te recomiendo que mires tu realidad, como persona y como negocio. Recuerda que tú eres el responsable de tu propia vida y de tu negocio. Acepta que nadie te va a ayudar, que tú solo tienes que asumir tu trabajo. Si piensas así, cuando alguien te ayude aunque sea por un solo minuto, sentirás que eso vale mucho; pero si tu crees que todos deben ayudarte y nadie te ayuda, cuando aparece alguien que te brinda su apoyo, pensarás que eso es poco y no lo valorarás.
Si piensas que tu vida y todo lo que hasta ahora has podido lograr son los activos más importantes para ti, te aseguro que tendrás tranquilidad, una suerte de satisfacción, el sentimiento de que has cumplido en la vida. Hay muchas personas que se han hecho solas, que han surgido desde abajo, prácticamente sin la ayuda de nadie.
Claro que todos tenemos momentos de angustia, de desesperación, momentos en que uno no se sabe a dónde ni ante quien voltear y sentimos que todas las puertas se nos cerraran. Sin embargo, también muchas veces en medio de la desesperación hemos encontrado que la puerta que menos esperábamos se abrió casi milagrosamente. Pero, no hemos sabido valorar ese milagro. Confía siempre en Dios y en ti mismo.
(*)Material producido por ILADE