
Como padre de familia te preocupas por dar buena alimentación a tus hijos, porque sabes que de eso depende su crecimiento físico y mental. A veces los hijos no comen lo que les ofreces. Algo parecido ocurre con la educación o la capacitación, no nos “alimentamos” con conocimientos y por eso nuestra baja productividad a nivel de las empresas y del país.