
“La enfermedad de petrificación mental y emocional, e encuentra en los líderes que tienen un corazón de piedra, los tercos; en aquellos que en el transcurso del tiempo pierden su serenidad interior, estado de alerta y atrevimiento, y se esconden debajo de una pila de papeles, convirtiéndose en burócratas y no hombres y mujeres de compasión”. Papa Francisco