
Los negocios tienen ciclos; es decir, hay momentos excelentes, hay momentos buenos, hay momentos regulares, hay momentos malos y hay momentos pésimos. Esos ciclos también ocurren en la vida en general, todo es cíclico.
Por eso, siempre ten la esperanza de que los tiempos malos pasarán, sobre todo si con tu esfuerzo ayudas a que pase rápidamente.
Como empresario es interesante que tengas presente que no hay horarios de trabajo, y que cada día se requiere de mayores esfuerzos para salir adelante.
Todos los días tienes que renovarle tu cariño a tu empresa o negocio. Hacer empresa es una tarea de permanente renovación de compromisos; es saber mitigar los tropiezos y las dificultades; es acostumbrarse a valorar y saborear los logros por muy pequeños que estos sean.
Por: Eduardo Lastra D.