
El 2014 fue un año de contrastes. El PBI financiero creció muy por encima del país, pero algunos negocios, como las microfinanzas, la pasaron mal.
Un resumen financiero del 2014 debe empezar con la movida empresarial del año: la compra de Mibanco (Grupo ACP) por Edyficar (Credicorp). El deal era previsible por la situación complicada del Grupo ACP (SE 1408), que respondía a tres factores: los efectos negativos de una agresiva estrategia de crecimiento —a través de préstamos a clientes más riesgosos de zonas urbanas y bancarizadas (SE 1416)—, la coyuntura económica poco favorable y la alta morosidad de las pymes. El panorama no era exclusivo de Mibanco: Nueva Visión fue comprada por Diviso (dueño de Credinka) y Caja Pisco fue intervenida por descapitalización.
Las consecuencias de la venta de Mibanco afectaron a la competencia indirectamente. Como se previó, Edyficar provisionó —es decir, dio por perdidas— las carteras de Mibanco que estaban en default. Ya que, por reglamento, si un cliente es provisionado por un banco también debe ser provisionado por los otros bancos donde tenga préstamos, la venta generó un aumento de la morosidad general y originó, a su vez, pérdidas contables.
El 2014 también se caracterizó por un aumento de los ingresos por intereses producto de las reducciones de la tasa de encaje del BCR (SE 1417), y no por las acciones de los bancos. Aunque la mayor competencia obligó a los bancos a gastar más en sucursales (SE 1418), el sector sigue siendo uno de los más dinámicos. Según el INEI, entre enero y octubre, el PBI financiero creció 12.7%, una cifra muy superior al crecimiento de 2.8% del país. Sin embargo hay sectores muy rentables (banca múltiple) y sectores con pérdidas, como las cajas (ver gráfico).
Al ritmo de la Fed
El tapering fue el principal criterio para las decisiones de inversión de la mayoría de agentes. Conforme la decisión de la Fed de retirar el estímulo monetario se intensificaba, los inversionistas trasladaban más su dinero de los países emergentes a los desarrollados. Ello hizo que el 2014 sea otro año negativo para el Índice General de la Bolsa de Valores de Lima.
Este año, además, el Mercado Alternativo de Valores (MAV) empezó a despegar como una alternativa de financiamiento. Cuatro empresas prefirieron esta vía frente a los bancos para levantar capital y mostrarse al público como una empresa con sólido gobierno corporativo.
El mercado también se anticipó a la próxima alza de la tasa de referencia de Estados Unidos —prevista para el 2015—, lo que llevó a que los rendimientos de los bonos estadounidenses subieran. Como medida de previsión, diversas empresas locales e internacionales emitieron bonos antes de la llegada de la ‘temporada de financiamiento caro’.
¿Cómo será el 2015? Lo más probable es que llegue cargado de novedades, especialmente desde el mercado de valores. Con la fusión de la Bolsa de Valores de Lima y Cavali (realizada este año), ambas entidades trabajarán conjuntamente y desarrollarán nuevos productos, como las ventas en corto y el factoring, e interesantes alternativas como los Fondos de Inversiones en Bienes Raíces (Fibra).
(Fuente: Juan Manuel Hurtado / La República)