CÓMO ELIMINAR DEUDAS DE TARJETAS DE CRÉDITO
12 Septiembre 2015


El economista Augusto Peralta recomienda negociar con el banco y vender la deuda de la tarjeta a otra entidad financiera

 

Con un tamaño menor a los 9 centímetros, las tarjetas de crédito pueden despertar las más grandes pesadillas a sus portadores. El desconocimiento de sus obligaciones y beneficios, sumado al mal manejo de ellas, las puede convertir en una peligrosa arma que podría acabar con la estabilidad financiera. 

 

"Muchas personas le tienen miedo a la tarjeta de dinero porque no conocen cómo funciona y aún así las manejan", explica el economista Augusto Peralta.

"Las tarjetas no son dinero, son deuda y tiene que ser tratadas como tal", precisa. 

 

Para mantener su control y poder gozar de las ventajas que ofrecen -como por ejemplo, hasta 55 días para pagar al banco lo que se haya comprado sin interés- el experto señala que es necesario manejar un límite de gasto, evidentemente menor a la línea de crédito total y del 30% de los ingresos del portador. Para ello será útil anotar en una lista los desembolsos hechos con ella.

 

Sin embargo, ante los niveles de morosidad de las tarjetas de crédito -que llegaron a 4,26% en el segundo trimestre del año- Peralta recomienda tres formas de deshacerte de las deudas contraídas con ellas.

 

-NEGOCIA CON EL BANCO

 

Ante la imposibilidad de cumplir con las obligaciones derivadas de la tarjeta de crédito, Peralta recomienda conversar con el banco acreedor, expresar la voluntad de pago y negociar la tasa de interés.

 

-VENDE LA DEUDA

 

Si la negociación con el banco emisor de la tarjeta no prospera, se puede recurrir a la venta de la deuda a otra entidad financiera. "Por la compra de la deuda otros bancos pueden a ofrecer tasas de interés más bajas y por lo tanto más manejables, con montos a pagar mensualmente menores", expresa.

 

-COMO ÚLTIMA OPCIÓN, REFINANCIA

 

Como último recurso, Peralta aconseja aplicar al refinanciamiento de la deuda de la tarjeta de crédito. "La refinanciación de la deuda nos deja marcados y con poco nivel de maniobrabilidad. El refinanciamiento es rígido y no lo puedes vender. Las entidades te compran la deuda de tarjeta de crédito pero no el refinanciamiento", apunta.

 

(Fuente: El Comercio, Marcela Saavedra P.).