
El economista Augusto Peralta recomienda negociar con el banco y vender la deuda de la tarjeta a otra entidad financiera
Con un tamaño menor a los 9 centímetros, las tarjetas de crédito pueden despertar las más grandes pesadillas a sus portadores. El desconocimiento de sus obligaciones y beneficios, sumado al mal manejo de ellas, las puede convertir en una peligrosa arma que podría acabar con la estabilidad financiera.
"Muchas personas le tienen miedo a la tarjeta de dinero porque no conocen cómo funciona y aún así las manejan", explica el economista Augusto Peralta.
"Las tarjetas no son dinero, son deuda y tiene que ser tratadas como tal", precisa.
Para mantener su control y poder gozar de las ventajas que ofrecen -como por ejemplo, hasta 55 días para pagar al banco lo que se haya comprado sin interés- el experto señala que es necesario manejar un límite de gasto, evidentemente menor a la línea de crédito total y del 30% de los ingresos del portador. Para ello será útil anotar en una lista los desembolsos hechos con ella.
Sin embargo, ante los niveles de morosidad de las tarjetas de crédito -que llegaron a 4,26% en el segundo trimestre del año- Peralta recomienda tres formas de deshacerte de las deudas contraídas con ellas.
-NEGOCIA CON EL BANCO
Ante la imposibilidad de cumplir con las obligaciones derivadas de la tarjeta de crédito, Peralta recomienda conversar con el banco acreedor, expresar la voluntad de pago y negociar la tasa de interés.
-VENDE LA DEUDA
Si la negociación con el banco emisor de la tarjeta no prospera, se puede recurrir a la venta de la deuda a otra entidad financiera. "Por la compra de la deuda otros bancos pueden a ofrecer tasas de interés más bajas y por lo tanto más manejables, con montos a pagar mensualmente menores", expresa.
-COMO ÚLTIMA OPCIÓN, REFINANCIA
Como último recurso, Peralta aconseja aplicar al refinanciamiento de la deuda de la tarjeta de crédito. "La refinanciación de la deuda nos deja marcados y con poco nivel de maniobrabilidad. El refinanciamiento es rígido y no lo puedes vender. Las entidades te compran la deuda de tarjeta de crédito pero no el refinanciamiento", apunta.
(Fuente: El Comercio, Marcela Saavedra P.).