
La dolarización de los depósitos le resta “fondeo” en soles al sistema financiero y crea además un riesgo de pérdida para las personas y las familias peruanas en general, alertó el gerente general del Banco Central de Reserva (BCR), Renzo Rossini.
“La dolarización de los créditos genera una vulnerabilidad financiera vinculada al riesgo cambiario, pero la de los depósitos también genera riesgos”, anotó.
Rossini explicó que en el último mes se observa un fortalecimiento de la moneda nacional que ha implicado una pérdida de rentabilidad anualizada de más de 35 por ciento para los agentes económicos con depósitos en dólares.
Destacó que la dolarización del crédito bajó de 38 a 33 por ciento desde diciembre del 2014 a agosto de este año.
Cabe recordar que la dolarización de los depósitos subió de 40 a 45 por ciento en el mismo período.
A la especulación dile no
El economista alertó que jugar a la especulación con el tipo de cambio es peligroso para las empresas y familias que requieren contar con disponibilidad de recursos en el corto plazo.
Comentó que la política monetaria en el Perú ha tenido tres hitos importantes: la eliminación de la hiperinflación con un tipo de cambio flotante en 1990 y el uso de la intervención cambiaria esterilizada para evitar una volatilidad excesiva del tipo de cambio.
Se suman el uso más activo de los encajes para desalentar el financiamiento de corto plazo en dólares y la dolarización de los créditos y la introducción del esquema de metas de inflación en el año 2002.
Innovación
“En todos estos desarrollos predominó la innovación y el cumplimiento del mandato constitucional de asegurar la estabilidad de la moneda”, aseguró Rossini.
El funcionario brindó estas declaraciones en la conferencia internacional donde se presentó el libro “Perú: manteniéndose en el camino del éxito económico” editado por el Fondo Monetario Internacional (FMI) en el marco de los eventos preparatorios a la reunión anual del Banco Mundial y el FMI en Lima.
¿Qué necesidades tenemos?
Según analistas, es conveniente ahorrar en función a las necesidades futuras. Por ejemplo cuando se tiene previsto realizar un viaje al exterior o concretar una maestría en el extranjero.
Asimismo, cuando se pretende adquirir algún vehículo, pues las entidades financieras siguen ofreciéndolos en dólares.
(Fuete: Andina)