
Las remuneraciones que ofrecen las pequeñas y medianas empresas (PyME) familiares en el país a trabajadores y miembros de la familia, evidencian malas prácticas remunerativas, concluyó un estudio en el marco del programa "Desarrollo de sistema de gobierno y gestión en empresas de propiedad familiar en el Perú", hecho por la Cámara de Comercio de Lima (CCL) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
En el estudio se reportó que el 40% de las medianas empresas y el 58% de las pequeñas empresas establecen salarios superiores al mercado.
"Las remuneraciones a familiares que ingresan a laborar en el negocio se encuentran ligeramente por encima del mercado y de la planilla de trabajadores de la empresa. Esto genera desigualdad salarial entre trabajadores familiares y trabajadores no familiares que tengan cargos de similar jerarquía, lo que llega a desmotivarlos, apuntó el director del Centro de Desarrollo de Empresas Familiares de la CCL, Alfredo Taboada.
El comportamiento de los fundadores de las PyME se debe a una carencia de criterios objetivos para fijar los salarios, al considerar que es mejor retribuir a sus hijos por igual, aunque no tengan las mismas funciones.
En esa línea, el estudio reveló que el 95% de las medianas empresas familiares no evalúa el desempeño de los miembros de la familia que laboran en el negocio.